Pocas estructuras del cuerpo humano son tan honestas al registrar la historia social como la cavidad oral. Los dientes no solo mastican; archivan. Guardan el rastro de la dieta, el desgaste de las jornadas, el acceso a la atención médica y las fisuras de las jerarquías sociales. Ahora que septiembre invita a reflexionar sobre la consolidación del México independiente, vale la pena mirar la historia desde una perspectiva poco convencional: la de la salud bucal como el primer gran termómetro de la condición de salud en la transición del Virreinato a la República. En el ocaso de la Nueva España, el estado bucodental distaba mucho de ser una mera cuestión de higiene personal; era, ante todo, un reflejo del sistema de castas y de la economía colonial. Las clases dominantes -peninsulares y criollos acomodados- tenían acceso irrestricto a los productos de lujo traídos por el comercio trasatlántico, en particular la caña de azúcar refinada. Paradójicamente, este privilegio se tradujo en una epidemia de caries galopantes, abscesos destructivos y pérdidas dentales tempranas, cuyos únicos paliativos eran los remedios botánicos, las cauterizaciones con hierro candente o la mutilación directa en las plazas a manos de cirujanos barberos y flebotomianos. Mientras que la población indígena y mestiza presentaba un panorama radicalmente distinto. Si bien el desgaste oclusal severo era la norma debido a las micropartículas de piedra desprendidas de los metates durante la molienda del maíz, la prevalencia de caries era significativamente menor. La dieta autóctona, basada en el complejo milpa -maíz, frijol, chile y calabaza- junto con el uso habitual de fibras vegetales y plantas antisépticas para la limpieza, funcionaba como un escudo biológico involuntario frente a los estragos del azúcar procesada. La boca, en suma, delataba la clase social antes de que el individuo pronunciara una sola palabra. El grito de Independencia y la posterior firma del Acta de 1821 no erradicaron estos problemas, pero en el marco del nacimiento de la República Mexicana el nuevo Estado comenzaba a perfilar la salud de la sociedad integral como una responsabilidad institucional, así, la emergente práctica odontológica enfocó sus primeros esfuerzos en responder a la urgencia, paradójica, de las clases acomodadas ya que eran quienes padecían una salud oral precaria debido a sus hábitos dietéticos y de higiene.
Demos una vuelta por contenido de este número. La Universidad Veracruzana expone un caso clínico, resuelto mediante una alternativa que prioriza la integridad biomecánica del diente sin comprometer los estándares de tratamiento endodóncico, el cual lleva por título Acceso endodóncico mínimamente invasivo no convencional. Las carillas de disilicato de litio ofrecen una solución estética durable cuando se siguen correctamente los protocolos de preparación y adhesión, como se evidencia en Restauraciones con cerámicas adhesivas en el sector anterior del Instituto Nacional de Ortodoncia e Implantología. A continuación se presenta Quiste periapical, de la Facultad de Odontología, UNAM; una revisión de la literatura y presentación de un caso clínico que hace énfasis en cuán indispensable es realizar pruebas diagnósticas complementarias, dada la similitud con otras lesiones patológicas para su correcta identificación y tratamiento. La Universidad de Monterrey publica Tracción de caninos retenidos -12-23-, mediante diferentes abordajes quirúrgicos, que describe un procedimiento con técnica VISTA previo a su tracción hacia el arco dental recomendable para este tipo de casos. La integración sistemática de la información clínica e imagenológica constituye la base para un abordaje endodóncico riguroso y efectivo en escenarios clínicos complejos; como muestra de ello, el Instituto Nacional de Ortodoncia e Implantología presenta Anomalía de primer molar superior, giroversión y dos conductos palatinos. El campus Tijuana de la Universidad Autónoma de Baja California presenta Análisis comparativo de fuerzas de desprendimiento en tres grupos de brackets metálicos ortodóncicos expuestos a saliva artificial con pH neutro y ácido para conocer si la adhesión al cizallamiento en brackets metálicos, fundamental para la eficacia del tratamiento ortodóncico, puede variar según el adhesivo, el método de grabado y la marca del bracket, inmersos en diversos pH salivales. Desde la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia), nos llega un artículo que destaca la imporante relación de las actividad emocional sobre los padecimientos sistémicos y orgánicos, titulado Influencia del estrés psicobiológico en la respuesta inflamatoria de la cavidad oral. Es turno de Réplicas anatómicas 3D y entornos virtuales derivados de un mismo espécimen para la enseñanza de la osteología craneal, un trabajo que evidencia cómo la creación de estructuras anatómicas, derivados del mismo espécimen, combinadas con entornos de realidad virtual optimiza la comprensión estructural, aporta mayor profundidad visual y rompe barreras psicológicas de aprendizaje, orgullosamente de la UNAM. Llegamos al final con un estudio epidemiológico del Centro de Estudios Odontológicos “Gnathos”, sobre los Factores que intervienen en la mordida abierta, monitoreados en escolares de 6 a 12 años de edad, el cual pone de manifiestoque el conocimiento de los padres acerca de dichas alteraciones es un factor importante para su detección y tratamiento oportuno. Comprender este trayecto histórico recuerda que la odontología nunca ha sido una disciplina aislada, sino un engranaje vivo de la biopolítica y el desarrollo humano. Garantizar la salud oral de una población es, en última instancia, consolidar aquel ideal de salud del México independiente, que comenzó a gestarse hace más de dos siglo. Nos vemos en octubre.
Malinalli Galván Rodríguez
Editor


