Por: Jacqueline Menchaca/blog/ newsletter
El pasado 31 de marzo, el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark, declaró en conferencia de prensa que, gracias a la vacunación, la tendencia de contagios de sarampión va a la baja. Sin embargo, hasta esa fecha se habían reportado 14 869 casos y 36 defunciones en todo el país, iniciando en el 2025.
Como ya se sabe, el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, se transmite por aire y tiene una enorme capacidad de replicación. Es causada por el virus de la familia Paramyxoviridae, la cual, como se ha estado observando no es privativa de la infancia, sino que afecta también a adolescentes y adultos.
A través de la plataforma Portal Odontólogos, tuvimos la oportunidad de presenciar la conferencia en línea de la Dra. Saraí Aranda Romo, cuyo currículum y experiencia quedaron más que claros al tratar el tema Manifestaciones orales del sarampión: más allá de las manchas de Koplik. La doctora es profesora investigadora en la Facultad de Estomatología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; con práctica privada exclusiva en patología y medicina bucal; miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel 1 y perfil PRODEP; miembro fundador de la Academia Mexicana de Patología y Medicina Bucal, Colegio, A.C. Su interés en investigación se enfoca en probióticos y salud oral, epidemiologia y diagnóstico, patología, microbiología y biotecnología odontológica.
En esta conferencia, la doctora explicó que la vía de entrada del sarampión es el epitelio (virus epitelio-trópico), sea nasal, bucal, ocular, y una vez que ingresa a la conjuntiva o a cualquier mucosa, el cuerpo lo va a identificar detonando una respuesta inflamatoria, como aviso de que algo extraño ha ingresado al organismo. Y conforme va en aumento la carga viral, aparecen las manifestaciones en todo el cuerpo.
Mucosas sanas
Destaca, entonces, la importancia de tener mucosas sanas, ya que son las que “nos forran” y, afirma, “si el terreno biológico está íntegro, nuestro sistema inmune no permitirá tan fácilmente la entrada de este tipo de virus”. Es la primera defensa del organismo.
Sin embargo, las mucosas pueden romperse por múltiples causas, y es entonces cuando un organismo desprotegido es más susceptible de ser invadido.
Promover mucosas sanas
A pesar de que las características para tener mucosas sanas se escucharían conocidas y comunes, en la realidad se llevan a la práctica poco, y son pocas las ocasiones en que el odontólogo contempla estas recomendaciones.
¿Cómo cuidarlas? Con una buena nutrición, hidratación eficaz, dormir bien, cuidar la temperatura de los alimentos, promover un microbioma oral sano; uso de pastas dentales según la condición particular de la cavidad oral de cada persona, así como realizar el cepillado con intensidad adecuada.
Una mucosa sana tiene cantidad y calidad en la saliva, papilas queratinizadas, no presenta inflamación, entre otros factores.
El sarampión y sus manifestaciones orales
“Más allá de las manchas de Koplik” es parte del título de la sesión ofrecida por la doctora Saraí. Y es que, como asegura, existen varias manifestaciones orales, además de las manchas de Koplik que, si bien también pueden ser provocadas por otros trastornos o enfermedades, aparecen en pacientes con el virus del sarampión. Y, todas representan alteraciones y ruptura de las mucosas: barreras rotas. Estas son:
- Manchas de Herman (puntos blancos o grisáceos de 1 mm de diámetro, aproximadamente, en amígdalas).
- Estomatitis ulcerativa;
- Candidiasis pseudomembranosa,
- Gingivitis ulceronecrotizante;
- Glositis.
Así, el odontólogo desempeña un papel importante no solo para sospechar de un contagio viral, sino para ayudar al paciente a poder manejarlo y reducir el riesgo de contagio a través de la prevención, pues si bien la vacuna es la primera defensa contra el sarampión, en segundo lugar, son las mucosas en excelente estado de salud.
Es por ello, que se deben tener conocimientos de los protocolos por realizar como la revisión exhaustiva, el diagnóstico, y estudiar “el terreno” en específico de cada paciente: cuál es su estilo de vida, hábitos, entorno, susceptibilidad genética, etc.
Fuentes:
Sesión online. Dra. Saraí Aranda Romo 31 marzo. Portal Odontólogos
Laura Poy Solano. La jornada 2 de abril online

