Conversamos con el Dr. Víctor Hugo Toledo Minutti, autor de la obra Cirugía ortognática. Simplificación del tratamiento ortodóncico-quirúrgico: de lo análogo a lo digital, quien nos habló sobre la importancia de un adecuado abordaje multidisciplinario y de una planeación minuciosa previa a los procedimientos ortodóncico-quirúrgicos, elementos fundamentales para alcanzar resultados exitosos.
¿Doctor, cómo le ha ido con el libro?
Nos ha ido muy bien. Nuestro libro de cirugía ortognática se utiliza como libro de texto a nivel internacional. Es una edición muy importante porque abarca la evolución de lo análogo a lo digital. De esta manera, llevamos al estudiante desde cómo elaborar una historia clínica, realizar un diagnóstico correcto y construir un VTO de forma manual, hasta hacerlo de manera digital, en 3D y con análisis volumétrico.
Ha tenido gran aceptación puesto que el manejo digital es un punto importante en la actualidad, pero si no conocen las bases, no tendríamos esto.
¿Cuál sería la aportación a la literatura odontológica de su libro?
La aportación es muy importante porque, a nivel internacional, solo alrededor del 5 % de los especialistas en ortodoncia hace cirugía ortognática. Porque es ortodoncia y ortopedia maxilofacial. Dentro de ese 5 %, es indispensable trabajar de manera coordinada con un equipo multidisciplinario y con cirujanos maxilofaciales que cuenten con los conocimientos, las habilidades y las destrezas necesarias para llevar a cabo un adecuado diagnóstico, una correcta planeación y un tratamiento ortodóncico-quirúrgico.
De esta manera, la obra llena un importante vacío al constituirse como un libro de texto que reúne todos los aspectos del tratamiento ortodóncico-quirúrgico. Abarca desde el diagnóstico hasta la planeación del tratamiento e incluye un capítulo dedicado al uso de programas especializados, como NemoCast y NemoFAB, entre las herramientas digitales más recientes. Asimismo, aborda el análisis facial, el análisis volumétrico y el uso del articulador virtual dentro del flujo de trabajo digital.
Cumplimos todos esos requisitos. El libro está actualizado, digamos que a lo que salió en enero de ese año.
¿Por qué cree usted que sea tan poco el porcentaje de odontólogos que realizan esto?
El cirujano maxilofacial es el que opera, pero la gente que requiere un tratamiento ortodóntico quirúrgico, es gente adulta que tiene alteración en huesos, una displasia, una alteración tanto en sentido vertical, como sagital o transversal.
Mucha gente está formada solamente en el área de ortodoncia, colocación de brackets, enderezar dientes y poner estos dientes en el hueso. Pero poca gente está orientada en lo que es el tratamiento ortopédico. En mi filosofía manejamos tratamiento ortopédico en niños, adolescentes y adultos. Mover huesos en adultos tiene que ser por cirugía ortognática, y entonces tenemos que hacer ese diagnóstico y planeación.
Muchas veces lo que hacen es decir “ve con el cirujano a ver qué necesitas” y no. Como especialistas en ortodoncia y ortopedia tenemos que hacer un diagnóstico, planeación, selección de técnica quirúrgica, objetivo visual, montaje y férula y presentarlo antes de hacer la cirugía. De esta forma tenemos un resultado integral en nuestro paciente.
Entonces, la gente que solamente hace ortodoncia desconoce qué movimientos, cuáles son los límites quirúrgicos y qué hacer. Deja a este tipo de pacientes o con un tratamiento muy limitado o mandándolos a que lo haga otro especialista.
¿Qué criterios toman en cuenta para definir si un paciente es candidato o no a una cirugía ortognática?
El primer criterio que tenemos es hacer un análisis de la displasia. ¿Qué es la displasia? Es una alteración en la posición de los huesos. Hay un capítulo muy bonito, el capítulo 11, que yo desarrollé, titulado “Quién es el culpable”.
Para saber si es culpable el maxilar o culpable la mandíbula y cuantos milímetros son su causa en sentido sagital o vertical. Con el conocimiento de cuál de los dos es, podemos seleccionar el plan del tratamiento, de acuerdo a las necesidades del paciente.
Lo anterior es muy importante porque buscamos que nuestro paciente tenga una cara bonita, con unos dientes bonitos, que funcionen bien, que sean estéticos y que les cambie la calidad de vida, como lo dije hace 35 años.
¿En qué medida es tan importante el factor funcional como el estético?
Es un todo, nosotros vemos tres campos muy importantes: corregir las malposiciones dentales, corregir los problemas óseos y los problemas funcionales. El equilibrio de todo debemos ofrecérselo al paciente. No vamos a sacrificar una cosa por la otra.
¿Siempre hay resultados exitosos?
Sí. Siempre y cuando se haga una buena planeación, nuestros resultados son predecibles. Puedo saber, incluso, qué tanta dificultad tenemos o qué tan fácil está. Podemos ver casos limitados los cuales tienen problemas estructurales como alteración en la longitud del cráneo, que son casos que nos van a limitar el resultado, pero podemos hacer un efecto de camuflaje donde tengamos buen punto con ellos.
¿Existen características en la calidad del hueso de un paciente para que no se realice la cirugía, como la osteoporosis?
Esas son contraindicaciones: tenemos alteraciones estructurales, alteraciones basales y aquellas sistémicas. La osteoporosis, por ejemplo, es un problema sistémico. Por eso tenemos que hacer un plan de tratamiento y diagnóstico a fondo. Porque la cirugía es una mayor, y muy poca gente lo hace. Se requiere hospitalización, anestesia general y con movimiento de corte de hueso, por ejemplo, la LeFort, un procedimiento que de no hacerse correctamente puede haber riesgo hasta de muerte.
Tenemos que hacer un buen diagnóstico y un trabajo en equipo. O sea, el cirujano tiene que trabajar con nosotros buscando un equilibrio, y nosotros trabajar con él buscando un plan de tratamiento global ANTES de iniciar. No inicio y después veo qué puedo hacer.
¿Qué papel desempeñan actualmente la inteligencia artificial y la tecnología digital en la cirugía ortognática en términos de predictibilidad y precisión? ¿Cómo compara la práctica actual con la época en que estas herramientas aún no existían?
La introducción de mi libro la hizo el Dr. Ricketts, pionero del diagnóstico, y hablamos desde una planeación manual -cefalometría- y de ahí a una predictibilidad digital en el primer libro, ya hablaba yo de video imagen, de cómo quedaba la cara.
Ahora yo ya puedo verlo en 3D e incluirle CBCT. Ya no hay pretexto si hacemos un buen tratamiento o no; si sacamos un diente del hueso o no; si hay buena posición.
Por eso dejé mi libro con la frase de lo análogo a lo digital, si hay personas que solo compran el programa o lo mandan a que le den el diagnostico, está mal.
La persona debe tener la capacidad para dar todo el diagnóstico, interpretarse y apoyarse con todas las nuevas tecnologías que ocupamos en el libro como una herramienta de trabajo, no como un sustituto.
Planes
Dentro mi filosofía manejamos 4 etapas de tratamiento dentro de las cuales hay una etapa pediátrica, en la cual somos líderes en el área de tratamientos: desde el nacimiento hasta ortopédicos funcionales. Hay etapa que es infantil y después viene la etapa adolescente.
Entonces de aquí a que termine esta década tengo planes de hacer otros dos libros: el pediátrico y el infantil.
¿Buscará participación de coautores?
Sí, pero de la mayoría soy el autor de la Filosofía de Dr. Toledo y es quien interpreta, guía, etc.

