Exclusiva con el Dr. Antonio Rodríguez Ramírez
Por: Jacqueline Menchaca
Platicamos brevemente con el Dr. Antonio Rodríguez Ramírez, quien, tras impartir la conferencia “Cardiopatías congénitas. visión global en el manejo clínico dirigido al odontopediatra”, durante el VII Congreso de Odontología Actual, nos compartió su opinión acerca de la importancia que tiene el conocimiento académico especializado para que los odontólogos generales y odontopediatras puedan abordar con éxito casos de pacientes médicamente comprometidos, como aquellos cardiópatas.
El Dr. Antonio Rodríguez es especialista en Estomatología Pediátrica del Instituto Nacional de Pediatría; adscrito titular al servicio de Odontología Pediátrica del Instituto Nacional de Cardiología; miembro de la Asociación Mexicana de Especialistas en Cardiopatías Congénitas y de la Sociedad Mexicana de Factores de Riesgo Cardiovascular; miembro de la Asociación Mexicana y Odontología Pediátrica, AMOP.
¿Qué sugieres para ayudar a los odontólogos generales y a los especialistas, particularmente a los odontopediatras, a tener conocimientos sobre el manejo odontológico de pacientes con riesgos médicos sistémicos? Porque, por lo que se apreció en la conferencia, es complicado, y en un momento dado tienen que remitirlos por no saber cómo abordarlos.
Considero que es la actualización continua. Por otro lado, podría ser la obtención de libros y recursos que ayuden, porque en sí, siento que en México estamos muy pocos difundidos los sistémicos (término literal que dio el doctor). No son congresos que se den de forma continua, entonces esto hace aún más complicado para el profesional decir: “Yo quiero atender, pero no tengo las herramientas y necesito apoyo”.
Al estar en un hospital atendiendo niños médicamente comprometidos, ¿tomaste cursos especiales?
Tomé diplomados de medicina interna y medicina molecular. Eso nos puede ayudar mucho, la educación continua, y preferentemente que sean diplomados dirigidos a odontólogos, pero por parte de médicos. Eso va a familiarizar más el asunto y las dudas más específicas.
El Hospital Siglo XXI da anualmente un diplomado en Medicina Interna para el odontólogo, pero online.
Sé que manejas pacientes cardiópatas, pero también aquellos nefrológicos, oncológicos, con trastornos neurológicos, inmunodeficiencias y síndromes genéticos. Para ti, ¿cuál de todos ellos es más difícil de manejar en cuanto al abordaje odontológico?
Todos tienen “su encanto”, pero para mí el manejo oncológico en tratamientos es muy complicado. Debemos ser muy específicos porque a veces no resultan los tratamientos y las infecciones, incluso, pueden ser mortales.
Asimismo, el cardiópata, porque nos han tocado casos de pacientes tan enfermos que, prácticamente, cuando llora, se agrava tanto que hay que darle RCP. Pero es así como uno va aprendiendo día con día.
La aspirina, que comentaste en la conferencia que no debe suspenderse antes de hacer un procedimiento, lo cual en muchas ocasiones es precisamente lo que indican los médicos, es solo para pacientes cardiópatas o en general.
Es en general. La suspensión es cuando hablamos de una cirugía maxilofacial, mayor, ya que incluso la extracción de un tercer molar puede hacerse con aspirina sin ningún problema. Y más por el motivo por el cual está recetado: si hay alto índice de trombosis, no se recomienda, porque la evidencia sí reporta que por disminuir o quitar la aspirina ante un tratamiento dental, el paciente, mucha veces, se trombosa.
¿Cuáles son tus planes profesionales?
Continuar con el posgrado que estamos arrancando, Estomatología Pediátrica Hospitalaria. Es un posgrado dirigido a odontopediatras, avalado por la UIC y que la sede y fundador es el instituto nacional de cardiología. Yo soy el titular director y fundador.
Se abrió por esta demanda. Yo necesito odontopediatras que vengan a formarse un año y mandarlos al interior de la república y que puedan realizar un tratamiento dental y ayudar a la población vulnerable.

