Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter
Cada vez más, los congresos odontológicos se llevan a cabo con mayor frecuencia y, además, con mayores y mejores temas, todos encaminados a la actualización de conocimientos.
Más importante aún son quienes los llevan a cabo, es decir, los conferencistas o speakers.
Y es que la práctica odontológica actual demanda precisión clínica, respaldo científico y dominio tecnológico, por ello, los congresos, simposios y seminarios permiten a los profesionales:
- Actualizar protocolos clínicos basados en evidencia
- Conocer nuevas tecnologías y flujos digitales
- Optimizar resultados estéticos y funcionales
- Mejorar la experiencia del paciente
Los speakers especializados actúan como puente entre la investigación y la práctica clínica diaria, facilitando la aplicación real del conocimiento. Un conferencista no solo transmite información; comparte experiencia clínica, casos reales, aciertos y aprendizajes. Este intercambio fortalece el criterio profesional y permite al odontólogo: evaluar nuevas técnicas, reducir la curva de aprendizaje, elevar estándares de calidad, prepararse más para su certificación o recertificación, etc.
Crecimiento profesional y establecimiento de relaciones profesionales:
Independientemente del conocimiento y práctica clínica que los odontólogos adquieren a través de los congresos, seminarios y encuentros profesionales académicos, de investigación, científicos, etc., y que son ofrecidos por los conferencistas, también se promueve la generación de alianzas profesionales, creación de oportunidades de colaboración, relacionarse con marcas, fortalecimiento del gremio.
La presencia de speakers en odontología no solo enriquece el conocimiento técnico, sino que fortalece la cultura de actualización permanente. En un entorno competitivo y altamente especializado, invertir tiempo en escuchar y aprender de referentes del sector es una decisión estratégica que impacta directamente en la calidad clínica y el posicionamiento profesional.
¿Qué se requiere para ser un speaker?
Cuando se les ve y escucha en las conferencias, pareciera que todo es cuestión de dominar el tema que se expone, pero no es así.
Pararse frente a estudiantes, graduados o especialistas no es cosa fácil. A continuación, les mencionamos algunas de las características esenciales consideradas en ellos:
1.- Contar con respaldo académico basado en una formación que incluya el título de la licenciatura o alguna especialidad, e idealmente un posgrado.
2.- Educación continua certificada.
3.- Actualización constante basada en evidencia científica.
4.- Experiencia clínica comprobable. Este es un aspecto que convierte toda la información teórica en lo más valioso que puede escucharse.
5.- Preferentemente, trayectoria académica o publicaciones.
6.- Buenas habilidades de comunicación y dominio del tema. Saber aclarar conceptos complejos de manera clara, manejo de literatura científica reciente, empatía, habilidad para interactuar con los oyentes, etc.
7.- Ética y buena reputación profesional.
8.- Poseer o saber manejar los requisitos técnicos para el evento.
Ser conferencista no es fácil. Sin embargo, debe ser muy enriquecedor y satisfactorio presentarse a exponer el conocimiento que largos años de estudios y prácticas se ha logrado obtener, con la seguridad y confianza de que se sostiene lo que se dice con evidencia.
No hay que olvidar lo que afirmó uno de los principales consultores de gestión en calidad del siglo pasado, Edward Deming: “Sin datos que te respalden, solo eres alguien que emite una opinión”.
Por ello, todo nuestro respeto a quienes brindan su tiempo para enriquecer en conocimientos al gremio odontológico. Por cierto, ¡bienvenidos conferencistas de Guatemala, Chile, Ecuador, Colombia, Uruguay, Brasil, Argentina, Perú y por supuesto, México, a los Congresos Internacionales de Odontología Actual (Ortodoncia y Odontopediatría) a realizarse los días 1 y 2 de junio en CDMX (Centro de Convenciones Cinia González Diez, del Hospital Español)!

