Entrevista con los doctores Gilberto López Chávez y Diego Ruiz, autor y colaborador del libro Rehabilitación oral, Regeneración ósea y flujo digital
Por: Jacqueline Menchaca
¿Dr. Gilberto López, cómo se les ocurrió hacer un libro sobre estas tres áreas tan amplias en la odontología como son la rehabilitación oral, la regeneración ósea y el flujo digital?
Para mí, es la elaboración del tercer libro. Ya habíamos tenido una experiencia previa en la elaboración. Y en ese punto, tratamos de fusionar todo lo que es la rehabilitación protésica, la regeneración, y el flujo digital; ¿por qué? porque la escalada en la actualidad de utilizar inteligencia artificial, flujo digital con el uso de scanner nos hace más predecibles.
Entonces quisimos compartir la experiencia clínica de nuestra profesión, plasmada en este libro y que eso nos permitiera proyectar a las nuevas generaciones, cómo llegar a una odontología lo más conservadora, lo menos agresiva, incluso mucho más inclusiva, porque podemos disminuir muchos costos con estas técnicas.
Y usted, doctor, ¿cómo participó con el Dr. López?
Diego Ruiz, especialista en cirugía e implantología oral: Mi participación fue muy activa puesto que el flujo digital, la regeneración y el uso de aplicaciones, hoy en día digitales, con el apoyo de la inteligencia artificial, son herramientas muy valiosas, que, sin lugar a dudas, nos ayudan, nos fortalecen.
Y obviamente potencializan el área quirúrgica y protésica. Además, en la obra está más que demostrada que todas las especialidades, independientemente de cuál sea, se pueden englobar en esta temática tan compleja.
Tenemos objetivos claros y podemos ampliar nuestro panorama
¿Cómo ven ustedes el cambio que pueda generarse con el manejo de una planeación y una rehabilitación oral, a través del flujo digital, con el sistema analógico?
Dr. López: Hay un libro muy interesante que se publicó hace 20 años, que nos indica que esos pasos de diagnosticar, evaluar y tratar son la parte fundamental de las rehabilitaciones complejas. La situación es que era difícil llegar a ese punto. Ahora, si nosotros usamos flujo digital estamos escaneando al paciente, llevando la información a un ordenador entonces tenemos mejor armado el diagnóstico, nos acerca más a ser asertivos. Porque los modelos que antes los hacíamos con alginato, ahora los tenemos digitales y podemos utilizar un articulador semiajustable, digital, que me permita generar los movimientos. Eso hace que sea mucho más fácil evaluar y tratar a un paciente porque no nos salimos de los cánones prestablecidos, sino que nos volvemos más ágiles y más productivos.
Digamos que están fusionando las dos partes: la convencional con la digital
Dr. Gilberto López: Claro, para hacer un diagnóstico asertivo y que el beneficio del paciente sea mayor y no saltarnos pasos. Porque antes era montar el articulador con yeso, tomar los modelos, mandar la radiografía, etc., unir esa información era muy complejo. Ahora, ya con el flujo digital puedes mandar a un gabinete, hacer estudios completos y ya te encargas de hacer un plan de tratamiento mucho mejor.
Sin embargo, para llevar a cabo todo esto se necesita una preparación, para el uso de las herramientas digitales, ¿ustedes consideran que aquí en nuestro país es viable el hecho de que poco a poco los especialistas adquieran los conocimientos y este tipo de técnicas?
Dr. Gilberto López: Hice una prueba con una persona que tiene 14 años, le dije: “Ayúdame a hacer un modelo digital en Exocad”. Sucede que ahora se hace tan amigable el flujo digital en Exocad, que hice la prueba con mi hijo. Es tan intuitivo el sistema que una persona así de joven puede desarrollarlo. Lo único que tenemos que hacer es un cambio de conciencia de que nosotros tenemos que llevar la actualización de los sistemas para el mejoramiento de nuestra vida, del paciente y de nuestro trabajo. Pero, afortunadamente todo esto viene también con la inteligencia artificial y es muy fácil utilizar las herramientas.
¿Piensas que el futuro de la rehabilitación oral, a un mediano plazo, sea ese?
Dr. Diego Ruiz: desde luego que sí. Finalmente, este salto a esa parte digital es una mejora en muchísimos aspectos, inclusive en la imagen del consultorio.
Se tienen muchas mejorías por ejemplo ahorro de espacio, ahorro de contaminantes, es más amigable; evitamos el uso de líquidos de revelado, guardamos todos nuestros archivos de forma digital y ya no tenemos que tener archivos físicos en piedra, acumulándose, generando polvo, etc., y generando una mala imagen en el consultorio.
Aparte, hoy en día, los softwares son muy amigables. Se requiere una preparación, sí, quizá un poquito más especializada, pero el tiempo de inversión no es tan elevado.
Hoy en día, el salto a la parte digital es algo necesario.
¿Es costoso?
El hecho de que facilite tanto la vida un diagnóstico y planificación las cuestiones digitales, ¿no haría en el odontólogo cierto exceso de confianza de basar un diagnóstico totalmente en el flujo digital y dejar de usar su sensibilidad y conocimientos?
Dr. Diego Ruiz: La parte análoga, la de los conocimientos tiene que estar de cajón. La parte digital sí nos apoya muchísimo. En el ejemplo de las planeaciones quirúrgicas, los escaneos, las tomografías, los estudios de imagen, nos ayudan a evitar estructuras anatómicas profundas, paquetes vasculonerviosos, cavidades como el seno maxilar, etc., todo eso lo podemos evitar con las guías quirúrgicas y las tecnologías de información, pero obviamente para ello tiene que haber una aplicación previa de lo que es la anatomía básica, conocimiento de estructura y una muy buena técnica quirúrgica y capacitación en instrumentación quirúrgica.
Si no se integra la formación digital como parte del currículo, se saldrá sin competencias
Y en ese sentido, ¿ustedes consideran que esa formación se tiene que dar desde las universidades o ya es cuestión de cada odontólogo?
Dr. Gilberto López: Para ser competitivos, ya la planeación del programa académico tiene que estar integrada bajo los protocolos de flujo digital, porque si no sales sin competencias, no entras en el sistema lo más rápido posible y eso te tarda mucho en la escalada del conocimiento.
Entonces, esta era que creo es la generación Z, es mucho más fácil que interactúe. Es como el paso a seguir de la nueva generación.
En mi libro viene algo que se llama el analfabetismo. Donde está la complicación es en generaciones especiales como la mía, que están hechos a la vieja escuela, vamos de atrás hacia adelante. Y me ha costado a mí, por ejemplo, y aun cuando me dedico a esto de forma profunda, tomar la decisión de comprar un escáner. Si no lo hubiera hecho técnicamente me quedo rezagado, pero básicamente son las nuevas generaciones los usuarios de estas tecnologías.
Y en cuanto al costo para los pacientes, ¿esto es más caro que con herramientas análogas, convencionales?
Diego Ruiz: Hay algo que es el sesgo legal. Si usted escanea un paciente, usted ya tiene un documento legal de cómo llegó esa persona, una evaluación radiográfica, y al final del día el paciente se va a ver beneficiado con esos estudios porque ya tengo un global de ese tratamiento. Entonces, mi planeación va a ser mejor que si solamente trato de usar una panorámica impresa en un acetato y de ahí diagnostico si quiero colocar un implante, tengo que solicitarle una tomografía y un scanner oral.
Al final del día es algo de un gran valor la inversión. Es algo costoso porque tiene un valor, pero al final del día tiene una resultante mucho más predecible. Porque si el paciente pierde el implante porque no evalué bien, pues cargar con el rezago de que hay que colocar otro implante, someterse a otra cirugía y todo eso ya se hace mucho más complejo. ENTONCES, NO HAY COMO UTILIZAR LA TECNOLOGÍA.
¿Y en qué tipo de retos se puede incurrir al incursionar en esto de la rehabilitación oral a través del flujo digital?
Dr. Diego Ruiz: el reto, como hemos visto en la experiencia que finalmente puede ser lo más conflictivo puede ser la parte del software, pero, repito, hoy los programas son bastante amigables, entonces la inversión de tiempo, una dedicación de pocos minutos por día es suficientes para adentrarse a este sistema. Este sistema es muy amigable, fácil comprensión y aplicación.
Este sistema o en general todos los de flujo digital
Todos, en general, los softwares, los menús interactivos, las pantallas, son bastante sencillas.
¿Cuál sería el mensaje de qué van a encontrar quienes lean el libro?
Gilberto López: Una actualización veraz de los protocolos. Una experiencia que nosotros ya la tenemos calibrada y evaluada, que sepan que esa receta de cocina, si la hacen, como nosotros ya tuvimos muchas horas de ensayo y error, los va a llevar a que su paciente se beneficie del proceso.
También el operador disminuye el riesgo del fracaso.
Queremos disminuir los riesgos para el paciente, para el profesional, y también la parte legal es muy importante. Nos podemos meter en un embrollo si no tienes toda la documentación del tratamiento y definitivamente es una ruta a seguir que al lector le va a permitir cómo manejar al paciente de bajo o alto riesgo.
Dr. Ruiz: Una actualización inmediata, constante, comprobada. Es una integración total donde manejamos varias especialidades y las englobamos a través del flujo digital: estética, rehabilitación, prótesis, implantología, cirugía oral, cirugía maxilofacial e inclusive participación de otorrinolaringólogos y cirujanos de cabeza y cuello.
Es una obra bastante completa.
¿Cuánto tiempo les tomó hacer este libro?
En promedio nos tardamos tres años. En recabar los casos clínicos que estuvieran completos, de principio a fin. Después se seccionó cuál es el mejor caso, redacción, bibliografía, todo un proceso que va muy bien fundamentado.
Imágenes de calidad con cámara réflex, calidad premium, excelentes acabados. Eso nos hace presumir de forma muy humilde.
¿Planes?
De forma inmediata generar artículos científicos y hacer un libro de una especialidad muy en específico, puro segmento anterior, solo dientes rehabilitados con implantes, únicamente centrales, laterales. Por ahí va la mecánica del nuevo libro.
Pertenecemos a la casa Galaxy América, hacemos estudios como investigadores.
Dr. López: Somos catedráticos en algunas universidades de Querétaro. Tenemos nuestro consultorio en la ciudad de Querétaro. En lo particular, me dedico a la clínica, conferencias y colaboramos con la Universidad de Querétaro.
Dr. Ruiz: Colabora en el posgrado de Prostodoncia en la Universidad Autónoma de Querétaro, en la Facultad de Medicina, con Implantología Quirúrgica, y en la Universidad Cuauhtémoc en Exodoncia, Cirugía Maxilofacial y Bucal.

