Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter
Desde hace 16 años se instauró la celebración del Día Mundial de la Alegría. Fue en 2010 cuando en el Primer Congreso de Gestión Cultural Chileno, el colombiano Alfonso Becerra lo propuso. Con toda razón y lógica, planteó el hecho de que: por qué si celebramos siempre eventos políticos, sociales, médicos, etc., no se haga con este sentimiento tan positivo, estudiado ampliamente en los seres humanos y algunas especies de animales.
Desde entonces, cada 1 de agosto, México y muchos países más celebran esta emoción que se manifiesta no solo con risas, sino también con amabilidad, gestos como bailar, aplaudir, saltar; además de sentirse pleno, con mayor energía, más empatía, satisfacciones, etc.
La sonrisa es una de las manifestaciones más evidentes de la alegría en el ser humano: la vemos en la satisfacción, en el orgullo al lograr algo, en el afecto, la complicidad, la diversión, la bienvenida, la esperanza, etc.
Puede transmitir tantas cosas. Entre ellas: seguridad, aceptación, bienvenida, apertura al diálogo, cercanía, calidez, entre otras. Todas positivas.
En palabras de Alejandra López Montoya, profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, la alegría “Es una emoción que tiene características físicas y conductuales, como sonreír, ruborizarse, sentirse enérgico y motivado para realizar diversas tareas independientemente de su complejidad”.1
Beneficios de la Alegría:1 Libera tensiones porque desestresa.
- Aporta energía.
- Libera dopamina, relacionada con la agilidad mental.
- Ayuda a afrontar retos en la vida, a resolver problemas.
- Genera endorfinas, neurotransmisores asociados a las hormonas del placer.
¿Se han dado cuenta de la importancia de esta profesión?
La odontología y todas sus especialidades está presente tanto en la estética, como en la funcionalidad de la sonrisa y, por ende, en la calidad de vida de las personas. Una sonrisa sana, con dientes y encías sanas, preferentemente alineados, limpios, etc., forma parte intrínseca de una de las manifestaciones más importantes de la alegría.
Por ello, al centrar la atención en ella por manifestarse en tantos aspectos, es inevitable llegar al papel tan importante del odontólogo, quien desempeña un rol fundamental en la conservación de la sonrisa. Su labor va mucho más allá de mejorar la estética: ayuda a prevenir enfermedades, restaurar la función oral, aliviar el dolor y, como ya se mencionó, mantener dientes y encías sanos. Gracias a ello, las personas pueden sonreír con mayor comodidad, confianza y bienestar, aspectos que influyen positivamente en sus relaciones con los demás.
Es así que, detrás de cada sonrisa hay un odontólogo dedicado a preservarla y, por ende, es también, indirectamente, precursor de la alegría.
Fuentes:
1 Boletín UNAM 579, Ciudad Universitaria, 29 julio 2023.

