Papel de los padres en la prevención de la caries en niños

Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter

Como ustedes saben a la perfección, la prevención constituye uno de los pilares fundamentales de la odontología moderna, ya que permite reducir la incidencia de enfermedades bucales, minimizar tratamientos invasivos y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

A través de medidas preventivas adecuadas, es posible evitar patologías frecuentes como la caries dental, la enfermedad periodontal y las maloclusiones, las cuales pueden afectar de manera significativa la salud general del individuo.

En el ámbito odontológico, la prevención se basa en la educación para la salud, el control periódico, la aplicación de flúor, el sellado de fosas y fisuras, y la detección temprana de alteraciones en el desarrollo dental y maxilofacial. Estas acciones permiten intervenir oportunamente, evitando complicaciones futuras y reduciendo costos económicos y emocionales tanto para el paciente como para su familia.

En la población infantil, el papel de los padres es determinante para el éxito de la prevención. Desde los primeros años de vida, los padres son responsables de establecer y supervisar hábitos de higiene oral adecuados, como el cepillado correcto y el uso de productos acordes a la edad del niño. Asimismo, influyen directamente en la alimentación, promoviendo dietas equilibradas y limitando el consumo de azúcares, factores clave en la prevención de la caries dental.

Como bien lo dijo el Dr. Mario Elías Podestá, autor del libro Odontología para Bebés, en una entrevista exclusiva, el papel de la educación de la madre, por ejemplo, es fundamental: “Donde llevado a cabo programas de odontología para bebés, como nosotros en la Fuerza Armada de Perú, se ha logrado una reducción en la presencia de caries en niños de 0 a 3 años: de 61 % en el año 89 a 9 % en el año 2005”.

Además, los padres desempeñan un rol esencial en la asistencia regular a las consultas odontológicas. Las visitas tempranas y periódicas al odontólogo permiten la detección precoz de factores de riesgo y la orientación personalizada para cada etapa del desarrollo. Esta interacción temprana también favorece una actitud positiva del niño hacia la atención odontológica, disminuyendo el miedo y la ansiedad asociados a la consulta.

La prevención en odontología no solo depende del profesional, sino del trabajo conjunto entre el odontólogo, el paciente y la familia. Cuando los padres se involucran activamente y refuerzan las indicaciones del especialista, se fortalece el cuidado de la salud bucal y se promueve el desarrollo de hábitos saludables que perduran a lo largo de la vida.

La prevención es una herramienta esencial para garantizar una salud bucal óptima, y los padres cumplen un papel fundamental como guías y modelos en la formación de hábitos saludables. Su participación activa es indispensable para el éxito de las estrategias preventivas y para el bienestar integral de los niños. Así que, independientemente de todos los conocimientos sobre procedimientos y nuevas tecnologías, como dentistas no se debe olvidar que también se tiene la responsabilidad de ayudar a los padres de familia a conocer cómo se pueden prevenir la caries y demás enfermedades dentales por medio de la prevención, ese concepto tan comentado, pero en ocasiones tan poco practicado.

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