Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter
Septiembre, mes de la Patria y de la celebración de la Independencia de México. ¡Sí, señor!
Como en cada fecha especial, el país se identifica además de por sus tradiciones, por los platillos que se preparan para la ocasión. Hay alimentos que parecen tener cita con el calendario.
En septiembre los chiles en nogada, el pozole, las tostadas, los postres típicos hacen acto de presencia en todos los hogares, deleitando al más exigente de los paladares.
Sí, pero
Es un subtítulo especial porque, si bien alimentos como los mencionados no son per se “mortales” para la salud oral, sí puede resultar dañino lo qué se come de estos, cuánto se come y con qué frecuencia.
Los azúcares, por ejemplo, son considerados por la OMS como uno de los factores de riesgo para la generación de caries. Sin embargo, no es lo mismo comer un postre después de la cena (e ir a enjuagar o lavar los dientes), que dar “probaditas” frecuentemente durante el día o la noche de las celebraciones. Cada exposición favorece la producción de ácidos por las bacterias de la placa que se encuentran sobre la superficie dental.
Bebidas
Las bebidas también pueden favorecer una exposición prolongada a los azúcares y ácidos, más aún cuando, en muchas ocasiones, pasan desapercibidas durante las fiestas: se toman refrescos, cervezas, licores, etc., de manera frecuente y a lo largo de varias horas.
El platillo no es el problema
El pozole, característico en las celebraciones de Independencia, es en sí mismo un alimento considerado completo por el IMSS,1y a que contiene carne, maíz, verduras como la lechuga etc. Aquí, el problema radica en todo lo que indiscutiblemente lo acompaña: tostaditas, crema, además de las bebidas, ya mencionadas: alimentos que, por su consistencia e ingredientes, así como la frecuencia de consumo pueden resultar perjudiciales si no se cuida la salud oral en esos días.
Porque la textura sí importa: cuidar las prótesis
La gran variedad de dulces típicos, tostadas fritas, frutas caramelizadas, elotes, tacos dorados, etc., que se consumen durante esta temporada, si bien resulta deliciosa, también puede representar un reto para la salud oral, no solo en personas con dientes naturales, sino también en aquellas que utilizan prótesis, debido a la textura dura o crujiente de algunos alimentos.
Al respecto, el IMSS recomienda que las personas con dificultad para masticar o que utilizan prótesis dentales opten por alimentos cuya textura facilite la masticación y la deglución. Entre sus propuestas para estas fiestas patrias se encuentran preparaciones suaves, como enchiladas sin freír y con la tortilla ligeramente calentada, así como tostadas horneadas.2
La importancia de una adecuada prótesis es innegable, incluye el éxito funcional de una rehabilitación oral. Por su parte, quien la utiliza debe “tomar las riendas” de su higiene dental, y las fiestas de septiembre no son la excepción.
En septiembre, la temporada llega hasta la mesa de todos los mexicanos, y de ahí, a la boca. Como odontólogos es importante orientar a los pacientes sobre mantener los cuidados de salud oral habituales como el cepillado de dientes mínimo dos veces al día, el uso del hilo dental, así como poner atención a la cantidad y frecuencia de lo que se consume: la tentación es muy grande ante tantos platillos y alimentos típicos, pero se puede disfrutar sin olvidar que cada bocado deja huella en la boca. ¡Viva México!
1Prensa IMSS, BOLETÍN 477. 2023
2Prensa IMSS, BOLETIN 467. 2025

