Uruguay, país piloto del proyecto internacional para la reducción de la amalgama

Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter

Durante mucho tiempo, la amalgama dental fue uno de los materiales restauradores más utilizados por su resistencia y durabilidad. Sin embargo, su contenido de mercurio y las implicaciones ambientales asociadas a su uso han llevado a impulsar su reducción progresiva a nivel internacional. Parte de ello se estableció en el marco del Convenio de Minamata sobre el Mercurio, adoptado en 2013 y que entró en vigor el 17 de agosto de 2017.

En este proceso, Uruguay se ha convertido en un referente para la región. En 2023 Uruguay fue seleccionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) como uno de los países piloto del proyecto GEF-7 para la reducción progresiva de la amalgama dental, junto con Senegal y Tailandia. Uruguay fue, además, el único país piloto de la Región de las Américas.

Bajo el título: “Acelerar la implementación de las disposiciones sobre amalgamas dentales y fortalecer las capacidades de los países en la gestión ambientalmente racional de los desechos asociados”, el proyecto es financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF-7), implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y ejecutado por la Organización Mundial de la Salud, con apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).1

Los inicios

La transición uruguaya no comenzó con una prohibición. En 2013, las universidades que impartían odontología habían eliminado la enseñanza práctica y la aplicación clínica de la amalgama. Posteriormente, en 2018, el material dejó de formar parte de las prestaciones de salud bucal cubiertas por el sistema sanitario. Para 2020, Uruguay ya no registraba importaciones de amalgama de mercurio para uso odontológico.

Este proceso también permitió formar nuevas generaciones de odontólogos sin amalgama: el 100 % de los profesionales jóvenes formados desde 2013 nunca había utilizado este material.2

Participación de odontólogos en un taller sobre mercurio

La transición también requirió capacitación. En agosto de 2025 se realizó en Montevideo un Taller de Comunicación de Riesgos sobre Mercurio en Odontología, con la participación de más de 100 odontólogos. Se abordaron los riesgos del mercurio, la regulación, la gestión de residuos y las alternativas restauradoras sin mercurio.

Posteriormente, los días 4 y 5 de marzo de 2026, Montevideo fue sede del Taller Regional para la reducción progresiva del uso de amalgama dental, en el que participaron representantes de Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú. Uruguay compartió su experiencia y las estrategias desarrolladas durante estos años.

Uno de los aspectos relevantes fue la gestión de los residuos. El país realizó su primer relevamiento nacional e identificó 53 kg de residuos con mercurio, distribuidos en 35 puntos de recolección de 12 departamentos.

El logro punta de lanza

Después de este proceso gradual, Uruguay dio un paso más: en marzo de 2026, el Ministerio de Salud Pública estableció la prohibición del uso de amalgama dental en el país.

La experiencia uruguaya demuestra que la transición hacia una odontología libre de mercurio no consiste únicamente en sustituir un material por otro. Implica transformar la formación de los profesionales, fortalecer la prevención, disponer de alternativas restauradoras adecuadas y establecer mecanismos para manejar correctamente los residuos.

¿Y en México, qué pasa respecto al uso de amalgamas en la práctica dental?

México no está en la misma situación que Uruguay. La normativa mexicana actualmente aborda la amalgama principalmente desde la perspectivadereducción de riesgos y manejo seguro, mientras que Uruguay avanzó hasta la prohibición de su uso.

La NOM-013-SSA2-2015, sobre prevención y control de enfermedades bucales, todavía contempla el uso de amalgama, pero establece medidas de seguridad: por ejemplo, utilizarla en cápsulas predosificadas, manejar adecuadamente el mercurio y los residuos, y retirar las restauraciones bajo chorro de agua para disminuir la exposición a polvo y mercurio.

Desde 2018, sin embargo, en nuestro país ya se había identificado la necesidad de actualizar sus instrumentos normativos para cumplir con Minamata. En documentos oficiales se planteó incluso revisar la NOM-013-SSA2 específicamente para limitar el uso de amalgama y adecuarla a las disposiciones del Convenio.3 Así sea.

Fuentes:

1https://www.paho.org/es/noticias/5-3-2026-uruguay-comparte-su-experiencia-regional-para-avanzar-hacia-eliminacion

2 https://ultimafuente.com/uruguay-progresa-hacia-una-odontologia-sin-mercurio-ops-oms/

3Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. Agosto 2018

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