Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter
Estamos a pocos días de celebrar el Día de las Madres en nuestro país. El 10 de mayo, la algarabía está por doquier, los restaurantes están repletos de gente; las calles, igual, la venta de flores en cada esquina es ya parte del paisaje citadino, etc.
Todo, para celebrar a quien da la vida, nuestra madre. La salud integral, incluyendo la oral, de sus hijos, depende en gran medida de ella y es por eso que la odontología perinatal toma especial relevancia en estos días cercanos a la fecha.
Como se sabe, la odontología perinatal se enfoca en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades bucales durante el embarazo y el período cercano al nacimiento. No solo busca evitar problemas dentales en la madre, sino también reducir riesgos para el desarrollo de la salud oral del futuro bebé.
Existe una gran variedad de artículos sobre el tema, dada la trascendencia que tiene una buena o mala higiene oral de la madre durante su embarazo, en la salud de su hijo, sin embargo, habría que realizar más estudios sobre la realidad que se tiene en el mundo y en nuestro país.
Y es que, en muchas ocasiones, la madre no considera al odontólogo como parte de su equipo médico de atención prenatal. Desconoce, quizá, que, así como su cuerpo presenta cambios a nivel hormonal, funcional y físico, mismos que pueden producirle problemas si no se manejan adecuadamente, así los trastornos que también se presentan en la cavidad oral, pueden influir determinantemente en la salud del bebé.
Caries y enfermedades de las encías
Evitar y controlar la caries y la gingivitis en las mujeres gestantes debe ser uno de los objetivos principales de los odontólogos. De hecho, se ha sugerido que incluso antes de la gestación, la futura madre tome medidas preventivas respecto a su salud bucal y acuda al consultorio para realizarse una limpieza dental.
Diversos artículos han abordado la relación entre madres con enfermedades periodontales y el nacimiento prematuro y el bajo peso de los bebés. Uno de ellos es el de Toledo et. al (2023)1 donde refieren cómo la enfermedad periodontal puede afectar al pequeño.
Eso lo explican al exponer que las bacterias causantes de la enfermedadperiodontal pueden viajar a través del cuerpo, causando inflamación generalizada y provocar dilatación y contracciones del útero; asociándose así la enfermedad periodontal al nacimiento prematuro (factor general independiente de la gestación que participa en acontecimientos que pudiesen provocarlo) o el bajo peso del recién nacido. No obstante, es importante señalar que esta asociación no implica una relación causal directa, ya que por sí sola no determina la aparición de estos resultados, sino que actúa como un factor coadyuvante dentro de un proceso que es multifactorial.
Existen muchos más motivos para dar atención a las mujeres embarazadas, ya que, independientemente de la salud de los niños, ellas mismas corren riesgos como:
Dientes flojos o pérdida dental (causados principalmente por falta de atención dental y porque los procesos infecciosos como la caries avanzan con mayor rapidez precisamente por el período del embarazo)2
- Mal aliento,
- Llagas en la boca,
- Encías rojas, que sangran,
- Dolor dental.
Atención dental durante el embarazo
A pesar de encontrarnos en el primer cuarto de siglo de este XXI, aún existen temores respecto a una atención dental durante el embarazo debido a la creencia que se producirá algún daño hacia el feto.
Este concepto debe desmitificarse. Si bien la condición de la gestante es especial, y se requieren precauciones y cuidados específicos, el cuidado dental profesional no debe suspenderse. De hecho, desde que una mujer planea embarazarse, debe acudir al dentista para una exhaustiva revisión y tratamientos en caso necesario, independientemente de la limpieza dental.
La realidad es que en esta etapa puede realizarse cualquier procedimiento, incluyendo radiografías, administración de medicamentos, y la ejecución de tratamientos en distintas fases del embarazo (aunque se recomienda posponer los procedimientos más invasivos hacia el segundo o tercer trimestre), siempre que se sigan protocolos de seguridad adecuados y específicos tanto para la madre como para el futuro bebé.
¿Y la atención al recién nacido?
También es parte de la odontología perinatal. Varios expertos coinciden en que la primera visita al odontopediatra debe hacerse lo antes posible: desde los primeros días de nacido y, de preferencia, antes de los seis meses.
Ahí, el recién nacido será revisado para conocer el estado oral en que se encuentra y, en caso de presentar alguna alteración, iniciar con tratamientos específicos. Además, orientará a la madre sobre cómo cuidar la cavidad oral del bebé, y la suya propia, para evitar transmisiones indeseadas de enfermedades dentales como la caries.
Es así como la odontología perinatal contribuye a prevenir problemas futuros, mejorar la calidad de vida y crear una cultura de cuidado bucal desde el inicio de la vida.
¿Tienes pacientes gestantes? Esta semana es un buen pretexto para invitarlas a una revisión, ¿no crees?
Fuentes:
- 1 Toledo D, Javier B, Mora P, Paola A, Coronel P, Isabel A. Interleucina 6 en embarazadas con enfermedad periodontal. [Tesis] Cuenca, Ecuador. Universidad Católica de Cuenca. 2023
- 2https://conevidencia.cucs.udg.mx/index.php/conevidencia/article/view/245/140

