Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter
Una parte muy importante dentro del manejo de pacientes pediátricos médicamente comprometidos lo constituyen los pacientes con cardiopatías congénitas. El manejo odontológico de un niño con cardiopatía congénita requiere consideraciones especiales porque estos pacientes pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones durante y después del tratamiento dental.
Al respecto, el Dr. Antonio Rodríguez Ramírez, odontopediatra y especialista en Estomatología Pediátrica Hospitalaria, explicó durante su conferencia Cardiopatías congénitas: visión global en el manejo clínico dirigido al odontopediatra cuáles son las consideraciones y los tratamientos odontológicos indicados para los niños con cardiopatías congénitas.
Sobre la decisión por algún tratamiento, el Dr. Antonio Rodríguez enfatizó que no existen indicaciones ni contraindicaciones absolutas, sino que tomar la determinación sobre un tratamiento debe basarse por recomendaciones de expertos, quienes evaluarán riesgos-beneficios, así como en la naturaleza propia de cardiopatía congénita.
¿Qué debe analizarse en un principio para definir el tipo de tratamiento?
El mircobioma
Si bien la caries dental y la periodontopatía no son enfermedades infecciosas, sí están mediadas por un biofilm. “Los estreptococos orales pueden ser inocuos, pero les prometo que en el corazón son totalmente mortales”, comentó el Dr. Antonio Rodríguez antes de explicar que el microbioma patogénico, localizado en lesiones periapicales o bolsas periodontales tiene la capacidad de emigrar, invadir y evadir el sistema inmunológico, y en algunos casos, provocar abscesos cerebrales.
Comentó, asimismo que: todo aquel defecto dentro del corazón que produzca un flujo inadecuado va a ocasionar microtraumas. El microtrauma dentro del corazón es la predisposición al desarrollo de enodcarditis infecciosa.
Como odontopediatra se debe considerar el tipo de tratamiento basado en sus determinantes médicos y en la fisiopatología de la cardiopatía. No se pueden realizar tratamientos que tengan tendencias al fracaso, aunque esto sea inexacto. Todos los tratamientos dentales tienen éxito dependiendo de múltiples factores.
Sin embargo, habrá que ser muy coherente en esto para evitar que el niño tenga complicaciones; asimismo, buscar calidad de vida y, en aquellas cardiopatías que ya se consideran enfermedad terminal y requieran de nuestro tratamiento, debemos optar por aquellos que disminuyan el dolor, eviten hemorragias, y también la probabilidad de infección.
Semáforo de los tratamientos
1.- El color verde: recomendable
La odontopediatría de mínima intervención. Todas las técnicas no invasivas se pueden aplicar en el paciente cardiópata: remineralización, control de biofilm, control de dieta, técnicas de higiene. Las técnicas microinvasivas con el uso de selladores de fosas y fisuras de tipo ionómero o resinosos, o incluso las resinas infiltrativas para el tratamiento de defectos del esmalte o lesiones de caries ICDAS 02 o 01, activos o inactivos, pueden también realizarse.
Operatoria convencional: igualmente, se pueden utilizar materiales clínicamente protésicos, ya sea con coronas de acero cromo, coronas a base de circonia o incluso materiales como ionómeros de reconstrucción, resinas compuestas, entre todos los materiales que ya se conocen.
Ortopedia maxilofacial removible, también es parte del tratamiento recomendado en pacientes con cardiopatía congénita que lo necesite.
La cirugía oral para erradicación de focos sépticos, para mejorar las funciones orales por medios de frenilectomías o exéresis de órganos dentales ectópicos.
Traumatismos en cavidad oral de índole de tejidos blandos, también pueden ser atendidos, claramente, porque es una urgencia que hay que resolver.
2.- Color ámbar: tratamientos con precaución. En aquellas cardiopatías que puedan corregirse, se puede ser más específico en ciertos tratamientos; sin embargo, si esta cardiopatía se va corregir pero todavía no se hace, tiene estado hemodinámico inestable, se tendrá entonces que no recomendar ciertos tratamientos.
Se pueden realizar pulpectomías, pulpotomías en cardiopatías muy específicas, siempre que se tengan en cuenta los determinantes médicos y lo que el odontopediatra tenga que analizar.
Ortopedia maxilofacial fija, también puede ser utilizada para mejorar la función estomatognática masticatoria, estimulación de crecimiento o para el manejo de las apneas obstructivas del sueño y mejorar la permeabilidad de la vía aérea.
Tratamiento transicional ortopédico quirúrgicos también pueden ser usados, de forma precautoria, en ciertas cardiopatías.
Traumatología dentoalveolar: dependerán mucho de la cardiopatía, se tiene que llevar a cabo el manejo que las guías de práctica clínica internacionales dictaminan; si no, será necesario ser más radicales.
3.- Color rojo: NO se recomiendan realizar ciertos procedimientos en pacientes con cardiopatías congénitas no corregidas y que tengan alto riesgo de endocarditis infecciosas.
En este rubro se encuentran todos los tratamientos de técnicas mixtas, control de la lesión no restaurador o uso de cariostáticos.
La justificación radica en que el odontopediatra debe comprender la fisiopatología de la lesión cariosa, el papel de las interleucinas en la respuesta inflamatoria, los cambios histológicos que ocurren en cada etapa de la lesión y los procesos microbiológicos involucrados en su desarrollo y progresión.
Muchas de estas bacterias pueden acceder al torrente sanguíneo a través de los vasos pulpares y ocasionar episodios repetidos de bacteriemia.
Estas bacterias tienen capacidades metabólicas de realizar biofilm y de poder ser evadidas por el sistema inmune, principalmente el Streptococcus oralis, el S. mutans y Candida albicans.
Terapia pulpar no vital: tampoco es recomendada. Sobre todo, en aquellos dientes necróticos con patología perirradicular, porque dentro de estas lesiones se encuentra un reservorio polimicrobiano que va a estar haciendo bacteriemias constantes que van a estar dirigidas al corazón. Y mediadores proinflamatorios de bajo grado que también pueden ocasionar una disfunción endotelial.
El tratamiento odontológico de los niños con cardiopatías congénitas va mucho más allá de aplicar protocolos específicos o indicar profilaxis antibiótica cuando está justificada. Implica comprender la condición médica de cada paciente, valorar sus riesgos individuales y trabajar de manera coordinada con el cardiólogo y el resto del equipo de salud. La prevención, el diagnóstico oportuno y un manejo clínico basado en la evidencia son fundamentales para preservar no solo la salud bucal, sino también contribuir al bienestar general del paciente. En este contexto, el odontopediatra desempeña un papel clave al ofrecer una atención segura, personalizada e integral, capaz de mejorar la calidad de vida de estos niños desde los primeros años de vida.
Fuente: parte correspondiente a los tratamientos dentales en niños con cardiopatías congénitas de la conferencia del Dr. Antonio Rodríguez Ramírez, ofrecida durante el VII Congreso Internacional de Odontopediatría Actual. 1 junio 2026.

