La importancia de los cuidadores de niños con discapacidad en su salud oral

Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter

Un niño con discapacidad puede presentar mayores dificultades para mantener una higiene oral adecuada. Dependiendo de su condición pueden existir problemas de movilidad, coordinación, sensibilidad, comunicación o comprensión que hagan difícil realizar por sí mismos actividades como cepillarse los dientes, utilizar hilo dental o acudir regularmente a consulta.

Es entonces la acción multidisciplinaria la que va a procurarle las mejores condiciones de higiene y salud oral al niño, y sus padres o cuidadores son parte esencial. Ser cuidador de una persona con discapacidad es asumir un papel multifacético donde brinda apoyo emocional, asistencia física y gestión de la atención médica.

Es él quien:

  1. Supervisa o realiza el cepillado dental, adaptándolo a las capacidades del niño.
  2. Vigila la cantidad y frecuencia de consumo de azúcares y bebidas azucaradas. Aunque, de hecho, es él quien por lo general selecciona y/o administra su alimentación.
  3. Administra correctamente los productos indicados por el odontólogo, como fluoruros.
  4. Observa cambios en la boca: inflamación, sangrado, lesiones, dolor, halitosis o alteraciones en los dientes.
  5. Evita que determinados hábitos o dificultades de alimentación favorezcan la aparición de caries.
  6. Lleva al niño a revisiones odontológicas periódicas, incluso cuando aparentemente no existe ningún problema.
  7. Informa al odontólogo sobre medicamentos, dificultades de alimentación, hábitos y cambios en el comportamiento que puedan relacionarse con la salud oral.

Por otra parte, también puede ser el primer detector de un problema dental. Un niño que tiene dificultades para comunicarse puede no expresar claramente que le duele un diente. A veces, el dolor puede manifestarse como irritabilidad, cambios en la alimentación, alteraciones del sueño o modificaciones en la conducta.

Por eso, conocer al niño y reconocer sus cambios habituales permite al cuidador identificar señales que quizá pasarían inadvertidas.

La orientación del odontólogo

Como profesional de la salud oral el odontólogo tiene un papel fundamental también, al instruir al cuidador sobre el manejo del paciente en cuanto al cepillado y uso de hilo dental, además de la indicación de acudir a revisiones periódicas y ante cualquier alteración que el niño presente en su boca.

Obviamente atender de manera preventiva o restaurativa al menor, para lo cual, además de sus conocimientos profesionales como odontólogo, es necesario que posea instrucción profesional-académica de cómo manejar a un niño con discapacidad.

La salud oral del niño con discapacidad no inicia ni termina en un consultorio dental; lo hace en el hogar, ahí donde sus padres o cuidadores le procuran amor y cuidados.

Cuando familia, cuidador y odontólogo trabajan de manera conjunta, se abren mayores posibilidades de prevenir enfermedades, detectar problemas a tiempo y, sobre todo, contribuir a que cada niño pueda disfrutar de una mejor salud oral y una mejor calidad de vida.

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