Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter
La atención odontológica de pacientes con discapacidad comenzó a adquirir mayor relevancia académica y clínica a partir de las décadas de 1970 y 1980, consolidándose desde los años 2000 bajo un enfoque inclusivo y basado en derechos humanos.
Según el INEGI en 2024 el 7.3 % de la población en México tenía algún tipo de discapacidad, y dentro de este, el 50.9 % es de 60 años o más, mientras que el 7.8 % corresponde a niños y el 9.3 a adolescentes.1
La Organización Mundial de la Salud define a la discapacidad como cualquier restricción o impedimento para poder realizar una actividad en el margen que se considera normal para el ser humano.
Existen varios tipos de incapacidad: Intelectual, sicosocial, auditiva, motriz y visual.
La atención odontológica a estos pacientes, sean niños o adultos, representa todo un reto y se necesita una preparación adecuada, contar con protocolos específicos, integrar la prevención y no solamente la atención de urgencia o cuando ya se tiene un padecimiento dental que requiera tratamientos más invasivos, etc.
Es importante, entonces, eliminar barreras que puedan afectar la atención de los pacientes con discapacidad y crear espacios seguros para ellos.
Dentro del marco del Congreso Internacional de la Facultad de Odontología de la UNAM en la Exposición de AMIC Dental, la Dra. Dulce María Roble Ruiz expuso una conferencia como parte de las ponencias del posgrado de dicha institución académica, titulada Discapacidad y Odontología: eliminando barreras y mitos de atención, en la que expuso brevemente cuál es la situación actual de la atención dental para pacientes con discapacidad en México.
Fue una conferencia en la que dio orientaciones a los asistentes (principalmente estudiantes y recién egresados), y a quienes aun no se han enfrentado a una atención de paciente con discapacidad, acerca de cómo abordar los casos.
- Enfatizó la importancia de mantener la calma ante una situación que pudiese considerar difícil al recibir a un paciente con discapacidad, pero pidió NO negar nunca la atención en una primera instancia (a menos que después de la consulta existan motivos de peso para ya no hacerlo).
- Historia clínica: fundamental para conocer todo sobre el padecimiento y el entorno del paciente y poder brindar una atención completa.
Darse la oportunidad de conocer bien al paciente: un aspecto trascendental en la comprensión y la creación de un vínculo, que permitirá generar confianza de parte del paciente hacia el odontólogo, lo que puede mejorar su comportamiento frente al tratamiento. Los pacientes son mucho más que un número de expediente.
Si no se tiene la capacidad para atender ciertos casos, hay que reconocerlo y tener la valiosa humildad de remitirlo con otro odontólogo o especialista dental.
Apoyarse en algún asistente, colega, equipo: es mucho mejor trabajar conjuntamente para mejorar el abordaje del caso y ofrecer mayor comodidad al paciente.
Recibir a un paciente con capacidad en el consultorio
En todos los casos de atención a pacientes con discapacidad es necesario estar preparados para recibirlos. Para ello, la doctora Dulce María Ruiz mencionó algunos aspectos a considerar, como:
- Contar con un espacio adecuado para que el paciente esté seguro y cómodo.
- Asegurar una consulta adecuada y SIN PRISAS. Recordar que son pacientes con discapacidad y generalmente requieren paciencia, calma y mayor tiempo. La doctora mencionó que ella aparta tres horas para un paciente con discapacidad. Se trata de darle confianza, hacerlo sentir cómodo, para que pueda cooperar más, en la medida de lo posible.
- Comunicación asertiva con el paciente a través de medios como pictogramas, videos, señas, etc., lo que el paciente pueda comprender.
- Tener interés en lo que le gusta al paciente. Sean niños o adultos es importante conocer qué les gusta, para poder motivarlo y/o compensarlo. Si le gusta, por ejemplo, el personaje del hombre araña, decorar con algunos objetos representativos de este en el consultorio o tener algún disfraz. O si es fan, como la doctora comentó, de jugar espadas, pues dedicarle unos minutos a hacer eso con el paciente.
- Materiales de apoyo: técnicas como la de decir-mostrar-hacer, e incluso probar, son importantes para crear familiaridad con el paciente y motivarlo; la musicoterapia también funciona eficazmente.
- Estabilización protectora: la estabilización protectora es una técnica utilizada para limitar de manera segura y temporal los movimientos del paciente durante un procedimiento odontológico, con el objetivo de proteger tanto al paciente como al equipo clínico al evitar movimientos bruscos, prevenir lesiones, facilitar un manejo más seguro del paciente, etc.
- Consultorio accesible e inclusivo: contar con rampas especiales, materiales específicos, juguetes, decoración atractiva para el paciente, etc.
- Trabajo interdisciplinario: se refiere a la colaboración coordinada entre distintos profesionales de la salud y áreas afines para brindar una atención integral, segura y adaptada a las necesidades del paciente.
La correcta atención de pacientes con discapacidad no depende únicamente del tratamiento realizado, sino de la capacidad del equipo odontológico para crear un entorno accesible, empático y seguro desde el primer contacto con el paciente.
Fuentes:
Conferencia Dra. Dulce María Ruiz. Discapacidad y Odontología: eliminando barreras y mitos en la atención. Congreso Internacional de la FO UNAM-AMIC. 7 mayo 2026.
1 https://www.milenio.com/comunidad/inegi-informa-7-3-por-ciento-mexicanos-discapacidad

