Por: Jacqueline Menchaca/blog/newsletter
“Calladito te ves más bonito” es una frase con variadas interpretaciones, pero cuando al abrir la boca se exhala un mal aliento, no puede ser más exacta.
Así es, el mal aliento es un problema frecuente que puede afectar la vida social, emocional y la salud bucal de quien lo presenta. Las personas que lo padecen tienen baja autoestima, socializan poco y con cierto temor, en ocasiones padecen ansiedad por miedo al rechazo, se aíslan, etc.
Según varios artículos la halitosis tiene, en el 80 o 90 % de los casos, un origen oral, derivado de:
- Acumulación de bacterias en la cavidad oral
- Saburra lingual (capa blanquecina o amarillenta en la lengua)
- Placa bacteriana y caries dentales
- Enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis)
- Prótesis mal ajustadas o con mala higiene
- Xerostomía (boca seca), ya que la saliva ayuda a limpiar la boca
Asimismo, puede originarse por causas extraorales como:
1.- Problemas respiratorios: sinusitis, rinitis, amigdalitis
2.- Trastornos gastrointestinales (reflujo gastroesofágico)
3.- Enfermedades sistémicas (diabetes, insuficiencia renal o hepática)
4.- Consumo de tabaco y alcohol
5.- Ingesta de ciertos alimentos (ajo, cebolla, especias)
Es entonces importante reconocer la labor del odontólogo frente a pacientes con halitosis, para reconocer su origen y tratarlo, o bien, remitirlo al especialista correspondiente si su origen fuera extra oral.
Dada la reciente evolución vertiginosa de la tecnología y la inteligencia artificial, aspectos como la halitosis tienen granes posibilidades de ayudar en el diagnóstico y tratamiento; si bien aun está en desarrollo, es un avance importante para los odontólogos.
La detección de la halitosis:
En un artículo publicado en el Journal of Oral and Maxillofacial Pathology, los autores realizaron una revisión documental detallada y concluyeron que el método convencional para la detección de la halitosis continúa siendo la evaluación organoléptica, la cual se basa en valorar el nivel de desagrado del aire exhalado tanto por la boca como por la nariz. No obstante, el estudio también describe el desarrollo de nuevas tecnologías, como un sistema de olfato artificial, que emplea software analítico y bases de datos de patrones respiratorios para analizar de manera no invasiva una amplia variedad de compuestos químicos volátiles presentes en la cavidad oral.1
Asimismo, se menciona el uso de sensores fabricados con nanomateriales, capaces de distinguir entre compuestos volátiles y no volátiles, así como de diferenciar la halitosis de origen intraoral y extraoral. De igual forma, se han integrado técnicas de aprendizaje automático, las cuales permiten la detección y reconocimiento de olores mediante modelos de referencia previamente establecidos.
Para la odontología, estos avances son de gran relevancia, ya que amplían las herramientas diagnósticas disponibles para el profesional, facilitan la diferenciación entre halitosis de origen intraoral y extraoral y contribuyen a establecer planes de tratamiento más adecuados y personalizados. Además, la incorporación de estas tecnologías puede mejorar la detección temprana de alteraciones sistémicas relacionadas con la halitosis y fortalecer el enfoque integral de la atención odontológica.
En conjunto, la integración de métodos tradicionales con nuevas tecnologías refuerza el papel del odontólogo no solo en el tratamiento del mal aliento, sino también en la promoción de la salud bucal y general del paciente, elevando la calidad del diagnóstico y la práctica clínica.
Referencias
Mathur A, Mehta V, Obulareddy VT, Kumar P. Narrative review on artificially intelligent olfaction in halitosis. J Oral Maxillofac Pathol. 2024 Apr-Jun;28(2):275-283. doi: 10.4103/jomfp.jomfp_448_23. Epub 2024 Jul 11. PMID: 39157836; PMCID: PMC11329069.

